null Efectividad y coste-efectividad de los implantes cocleares bilaterales en niños y adultos
Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias
17/09/2020

José Mª Blanco González. Responsable del  Programa de Atención al Déficit Auditivo Infantil (PADAI)- Servicio de Salud Poblacional. Dirección General de Salud Pública

Consejería de Salud del Principado de Asturias

La incorporación de una nueva tecnología sanitaria al Sistema Nacional de Salud (SNS) requiere de la evaluación conjunta de criterios clínicos y de mejora en la calidad de vida, junto con aspectos de viabilidad económica. Si la evaluación que integre todos estos factores es favorable se recomienda su inclusión o se excluye si el análisis es desfavorable.

La técnica del implante coclear (IC) unitario (ICU) es de por sí costosa, pero se ha conseguido incluir dentro de la Cartera de Servicios del SNS porque sus ventajas clínicas en la audición, desarrollo intelectual y socialización se evidencian sin ninguna duda. Han supuesto un antes y un después, sobre todo para la población infantil prelocutiva. Es decir, la ganancia en años de vida ajustados por calidad (AVAC) conseguida respecto de no implantar es muy alta y a un precio ajustado para el beneficio alcanzado.

Respecto al segundo IC, implante coclear bilateral (ICB), deberíamos poder dar respuesta a las mismas preguntas que ya están resueltas respecto al ICU. Es decir, si se observara un claro beneficio clínico del ICB ¿qué costes entendemos como asumibles para incluirlo como una nueva prestación en la cartera pública de servicios? ¿Cuánta mejora en la calidad de vida de sus destinatarios justifica su inclusión? ¿Qué precio se considera razonable por AVAC conseguido?

Es necesario aclarar que las “utilidades”, base de los análisis de coste-utilidad basados en el cálculo de AVAC, se estiman sobre la preferencia o valor que una persona o un grupo tiene respecto a un estado de salud concreto y lo que supondría su pérdida. Se calculan en base a grupos de pacientes o voluntarios a los que se les pide que hagan una valoración acerca de lo que supone, desde su punto de vista, la pérdida o ganancia en salud frente a unos determinados supuestos. Son a día de hoy la metodología, no exenta de discusión, de base de comparación internacional para estimar la relación entre una intervención sanitaria y el valor que esa intervención tiene para los individuos.  En este informe se ha puesto de manifiesto la dificultad de obtener valores uniformes en las distintas mediciones analizadas. Así, hay estudios basados en la valoración que hacen personas sordas frente a la hecha por voluntarios no sordos, diferentes en cuanto a su puntuación y por tanto de difícil comparación en su valor final de coste-utilidad.

En la ICB, el segundo IC aumenta los costes del tratamiento completo de una manera sustancial y en consecuencia el consumo de recursos públicos, aunque solo se consideren los costes directos de la intervención: implantación, rehabilitación y mantenimiento. Por tanto, para mejorar un AVAC por encima de los conseguidos con el primer IC, cada AVAC ganado supone un coste según el informe, de entre 31.000 a 94.000 dólares EEUU (de 2009) en la población infantil y de 38.000 a 132.000 dólares EEUU en adultos, de promedio. Estos costes por AVAC, muy por encima en cualquier caso de los necesarios para el primer IC, tan dispares y poco comparables entre sí, no permiten alcanzar con seguridad una decisión organizativa basada en criterios de coste-utilidad.

Por el contrario, es en los aspectos clínicos (efectividad clínica) donde se encuentra un mayor beneficio no concluyente del segundo IC, señalando además que la implantación simultánea tiene ventajas clínicas y de coste-utilidad frente a la secuencial. Esta efectividad es más acusada en la población infantil cuando se interviene antes del finalizar el primer año de vida, aunque no está claro que se deba al segundo IC o al uso precoz y mantenido del propio IC como técnica de habilitación auditiva.

Este informe solo ha encontrado evidencia sobre la efectividad clínica del ICB frente al ICU y no ha podido responder satisfactoriamente a las otras cuestiones planteadas, más allá de encontrar un coste muy elevado por AVAC conseguido, de dudosa valoración dada la  heterogeneidad de las revisiones sistemáticas empleadas. En cualquier caso, los costes por AVAC encontrados harían dudosa su inclusión.

Por tanto, teniendo en cuenta que no se ha encontrado información concluyente sobre el coste-utilidad del segundo IC, solo podemos considerar los criterios clínicos de indicación para decidir sobre su utilización en nuestro SNS, criterios que ya están definidos y operativos. Es decir, al contar con una base de consenso entre los clínicos en el sentido de que supone una buena medida para la mejora auditiva y por tanto de los beneficios asociados a ella, el ICB es una más de las prestaciones de la cartera pública de servicios.

En este sentido, Asturias cuenta con un programa específico dirigido a la población con hipoacusia denominado Programa de Atención al Déficit Auditivo Infantil (PADAI), que contempla entre sus coberturas actuaciones de cribado poblacional, de atención temprana, de implantación coclear precoz y de seguimiento a lo largo de toda la escolarización.

En el PADAI participan como unidades de cribado los servicios de ORL de todos los hospitales comarcales de Asturias, la Unidad de Hipoacusia del HUCA como unidad de referencia y la Fundación Vinjoy como referente específico de atención temprana. En el desarrollo del programa es imprescindible el apoyo y trabajo de las familias de los niños y niñas con hipoacusia y de sus asociaciones representativas. Gracias a esta iniciativa multidisciplinar, se ofrece la técnica del IC a todos los casos detectados que podrían beneficiarse de ella, incluyendo desde 2016 la posibilidad de la técnica unilateral o bilateral en función de la valoración que el equipo clínico considere más adecuada.

Además, tras la planificación terapéutica individualizada de cada uno de los casos detectados, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar aporta los recursos de las Unidades de Atención Temprana, mientras que la de Educación asegura los apoyos específicos para su escolarización en los centros que deciden las familias. El conjunto se coordina desde la Consejería de Salud, lo que convierte al PADAI en una actuación transversal de base poblacional. A través de ella, mediante la participación de diferentes profesionales y el compromiso tanto de las administraciones públicas como de los sectores relacionados, se hace posible la integración social de las personas con discapacidad auditiva.

Palabras clave: implantes cocleares prótesis auditivas niños con trastorno de audición_rehabilitación adultos con trastorno de audición_rehabilitación padai
Autores:

Estrada-Sabadell MD. Efectividad y coste-efectividad de los implantes cocleares bilaterales en niños y adultos. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya. Departament de Salut. Generalitat de Catalunya; 2018 (Informes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias).

Número: 10 de 2020