null Ventilación Mecánica No Invasiva (VMNI) en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca aguda
Reseñas de Investigación
29/06/2016

Joaquín Alfonso Megido. jamegi@gmail.com

Alvaro González Franco. alvarogfranco@yahoo.com

Referencia del Artículo original: Alfonso Megido J, González Franco A. Ventilación mecánica no invasiva en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca aguda. Med Clin (Barc). 2014 Mar;142 Suppl 1:55-8

Servicio de Medicina Interna. Hospital Valle del Nalón

Servicio de Medicina Interna. Hospital Universitario Central de Asturias

Cuando la insuficiencia cardiaca aguda progresa y se presenta edema agudo de pulmón, las medidas habituales deben acompañarse de otras que ayuden a la correcta oxigenación del paciente, siendo la ventilación mecánica el último y más drástico paso; la ventilación mecánica no invasiva surge en los últimos años como un método que trata de mejorar la oxigenación evitando la intubación y consiguiendo con ello, teóricamente, mejores resultados en morbi-mortalidad de estos pacientes. El artículo que se reseña es una revisión sobre la ventilación mecánica no invasiva que discute las controversias sobre los resultados, plantea las indicaciones y enfoca, de un modo práctico, como instaurar un tratamiento con ventilación no invasiva en pacientes con edema agudo de pulmón.
Introducción

El tratamiento convencional del edema agudo de pulmón incluye múltiples medidas tanto medicamentosas como no, asociadas al tratamiento etiológico cuando este es posible. Un grupo de pacientes puede evolucionar mal y requerir intubación y conexión a ventilación mecánica; con ello se consigue el reclutamiento de unidades alveolares previamente colapsadas y por tanto mejorar la oxigenación y la compliance pulmonar. Sin embargo la intubación incrementa los riesgos de complicaciones tanto los derivados de la propia injuria mecánica como de las complicaciones infecciosas prolongando estancias en cuidados intensivos y en el hospital. Entre las medidas no farmacológicas se incluye la ventilación mecánica no invasiva tanto en su modalidad de ventilación con presión positiva continua (CPAP) como ventilación con presión positiva con dos niveles de presión (NIPPV); evitaremos los términos BiPAPR o BIPAPR dado que son términos registrados para dos modos ventilatorios similares de dos empresas que fabrican aparatos de VMNI.

El empleo de ventilación no invasiva asociada al resto de medidas en el edema pulmonar cardiogénico ha sido objeto de controversia, a raíz de algunos trabajos que no encontraban diferencias en las supervivencias a corto plazo ni en la duración de las estancias ni la necesidad de intubación; resultados por otra parte contrarios a estudios y metaanálisis previos; de tal forma que la última guía de manejo de la insuficiencia cardiaca de la AHA de 2013 no recoge su uso; quedando relegada a un posible manejo sintomático en las guías europeas.

Sin embargo revisiones mas recientes mantienen que la VMNI en el edema cardiogénico disminuye la necesidad intubación y la duración de la estancia de estos pacientes en UCI, y encuentran mejorías en la supervivencia, aunque esta no alcanza significación estadística; sin incrementar la incidencia de infarto agudo de miocardio.

A finales de la pasada década la VMNI se utilizaba en un 10% de los pacientes ingresados por insuficiencia cardiaca aguda. Sin embargo tras la generalización del uso de la VMNI, y su presencia en casi todos los servicios de urgencias, se ha visto una tendencia a su mayor uso en estos pacientes ante la rapidez de la mejoría clínica y gasométrica; con buenos resultados cuando se inicia incluso antes de la llegada al hospital.

Objetivos

Modos de VMNI

La ventilación no invasiva con presión positiva comprende modos de soporte ventilatorio aplicados sin el empleo de tubo endotraqueal, por tanto incluye la presión positiva continua en vía aérea: CPAP y la ventilación con soporte de presión inspiratoria: bilevel NIPPV. Los objetivos de ambas son mejorar la oxigenación, mediante el reclutamiento alveolar, reducir el esfuerzo inspiratorio con el apoyo de presión y mejorar el gasto cardiaco con todo ello.

La CPAP alcanza estos objetivos manteniendo una misma presión positiva a lo largo de todo el ciclo respiratorio y por tanto previniendo el colapso alveolar al final de la espiración, con ello consigue los objetivos mencionados, reduciendo el shunt intrapulmonar, la pre y post carga  y mejorando la oxigenación arterial

A diferencia de la CPAP, la NIPPV con dos niveles de presión (bilevel) añade asistencia inspiratoria, lo que ayuda a descansar la musculatura respiratoria y mejora la ventilación ayudando, por tanto, a disminuir el carbónico arterial.

Cuando emplear una u otra forma de presión positiva no queda claro en los diferentes estudios, en general parece objetivarse un mayor beneficio con la CPAP, a lo que tenemos que añadir su mayor facilidad de manejo, la disponibilidad de dispositivos valvulares sencillos que permiten su manejo, incluso, en la atención extrahospitalaria, con menores necesidades de entrenamiento por parte del personal que lo utiliza.

La ventilación con doble nivel quedaría restringida para aquellos pacientes con hipercapnia o pacientes mixtos con EPOC y fallo cardiaco, donde el apoyo inspiratorio aportaría un beneficio extra; también podría manejarse en aquellos pacientes que no evolucionan bien con la CPAP de inicio como intento antes de pasar a la intubación.

Metodología

Indicación de uso de VMNI en pacientes con edema agudo de pulmón (EAP) cardiogénico

Ante un paciente que potencialmente se beneficiaría de la VMNI es necesario sentar la indicación, y ésta se basa en los siguientes criterios clínicos y gasométricos

Clínicos:

  • Disnea
  • FR>24-30 respiraciones/minuto
  • Empleo de la musculatura respiratoria accesoria

Gasométricos:

  • pH<7,35  y/o PaCO2>45
  • PaO2/FiO2<200 (relación entre PaO2 y la fracción de oxígeno aportada, en general mejor que la PaO2 aislada)

Cuando un paciente entra en EAP en el seno de una insuficiencia cardiaca podemos plantearnos dos alternativas: iniciar simultáneamente el tratamiento convencional junto con la ventilación con presión positiva o bien iniciar tratamiento convencional y, en caso de no mejoría, asociar NIPPV. Los estudios que compararon las respuestas a estos tratamientos utilizaban la primera estrategia, es decir, la NIPPV (CPAP o bilevel) como parte del tratamiento inicial añadido al resto de tratamientos.

Las contraindicaciones de uso de VMNI en EAP cardiogénico son las habituales de la VMNI;  la mayor parte son contraindicaciones relativas en base a la situación clínica del paciente.

Manejo de la VMNI en el EAP:

Una vez decidida la VMNI, debemos valorar donde se va a realizar, si el paciente tiene riesgo de precisar VMI y no está contraindicada, la VMNI debe realizarse en una UCI, en caso contrario se hará en una unidad de cuidados intermedios es decir un lugar con capacidad de monitorización y mayores cuidados de enfermería que una unidad de hospitalización convencional, aunque algunos trabajos presentan resultados en salas de hospitalización general y urgencias.

Componentes de la Ventilación no invasiva

Tras ubicar al paciente instauraremos la ventilación con presión positiva. En la ventilación no invasiva existen 3 componentes: el dispositivo o respirador, la interfase y el propio paciente

Parámetros de inicio

Antes de iniciar la técnica debemos dejar preparado tanto equipo como tubuladura y filtro así como escogida la mascarilla acorde con el tamaño del paciente, conectados todos los componente y puesta a funcionar la máquina con los parámetros seleccionados.

Como inicio la mayoría de los trabajos plantean:

CPAP: inicio con 5 cm de H2O, progresando posteriormente cada 15-20 minutos hasta un máximo de 15 cm de H2O

En el caso de bilevel NIPPV: comenzaremos con IPAP 8 cm H2O EPAP 4 cmH2O e incrementaremos hasta un máximo de 20-25 cm de H2O de IPAP y 12-15 cm de H2O de EPAP

En cualquiera de los casos se aportará además oxígeno al flujo necesario para alcanzar saturaciones próximas al 92%.

Ajustes

Tras el inicio subimosr IPAP de 2 en 2 cm de H2O cada 15-20 minutos hasta obtener una frecuencia respiratoria < de 24/min, no uso de musculatura accesoria  y  manteniendo la confortabilidad del paciente; como norma no pasaremos de 25cm H2O.

La EPAP y la CPAP se suben también de 2 en 2  cm de H2O en base a la saturación (para alcanzar 92% con una FiO2 menor de 0,6)

Monitorización y control

Es preciso monitorización continua de ECG y saturación por pulsioximetría, con frecuentes tomas de tensión arterial, así como monitorización clínica (nivel de conciencia, frecuencia respiratoria), por lo que la técnica debe realizarse en unidades con estas características, es decir servicios de urgencias, Unidades coronarias, UCIs, Unidades de cuidados intermedios, e incluso zonas especiales de plantas de hospitalización convencional

Pasada una a dos horas realizaremos una gasometría para ver la evolución y plantearnos cambios en el modo (paso de CPAP a bilevel, intubación, cambios en los parámetros...)

Indicación y modo de retirada

Son dos los motivos por los que finalizamos la VMNI: mejoría o fracaso. Es necesario reconocer los factores del fracaso precoz de la VMNI (aquel que se produce en las primeras 24 horas) y proceder a la intubación orotraqueal del  paciente,  ya que el mantenimiento intempestivo en situación de acidosis, hipoxemia y disnea incontrolada se ha relacionado con un incremento en la mortalidad. El periodo recomendado para evaluar la respuesta es motivo de controversia y oscila entre 30 min y 4 horas; parece razonable  esperar entre 1 y 2 horas  en la mayoría de los casos.

Debemos también saber reconocer cuales son los criterios de mejoría que permiten iniciar una desconexión o destete de la VMNI; en algunos casos en el propio servicio de urgencias, pasando a una oxigenoterapia convencional. Estos criterios incluyen:

  • Solución o estabilización de la causa desencadenante si la hubiera
  • Estabilidad hemodinámica y clínica
  • F. Respiratoria <30
  • Pa/O2/FiO2 >200
  • Ph>7,35
  • No empleo de  musculatura accesoria

Todo ello mantenido con niveles iniciales de presión (descenso progresivo hasta las cifras de inicio)

Discusión

La ventilación con presión positiva está indicada, en cualquiera de sus formas, en el tratamiento del edema agudo de pulmon cardiogénico, desde el inicio del tratamiento, junto con el tratamiento convencional; su uso viene avalado al haber demostrado tendencia a la mejoría de la supervivencia, mejoría más rápida de la oxigenación, disminución de la necesidad de intubación y conexión a ventilación mecánica, disminución de la estancia en unidades de cuidados intensivos y de la estancia hospitalaria y todo ello sin haber aumentado las complicaciones ni la incidencia de infarto agudo de miocardio. Por ello esta técnica debe estar presente en todos los centros sanitarios desde el servicio de urgencias a planta de hospitalización, y es necesario que el personal que trata estos pacientes conozca, al menos, sus indicaciones y su manejo.

Palabras clave:

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Autores:

Joaquín Alfonso Megido. jamegi@gmail.com

Alvaro González Franco. alvarogfranco@yahoo.com

Referencia del Artículo original: Alfonso Megido J, González Franco A. Ventilación mecánica no invasiva en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca aguda. Med Clin (Barc). 2014 Mar;142 Suppl 1:55-8

Número: 23 de 2016